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Toxocariasis

Revisor médico: Elana Pearl Ben-Joseph, MD

¿Qué es la toxocariasis?

La toxocariasis es una infección que afecta a los seres humanos. La causa un tipo de lombriz que suele vivir en los intestinos de perros y gatos. Es más frecuente en los niños pequeños y en personas que tienen mascotas en casa, pero cualquier persona la puede contraer.

Causas de la toxocariasis

Los huevos de la lombriz del perro (Toxocara canis) o de la lombriz del gato (Toxocara cati) se eliminan a través de las heces. Estos huevos pueden durar mucho tiempo en el suelo de patios y parques. La gente se pueden tragar estos huevos si ingiere alimentos contaminados o si tiene las manos sucias. Esto ocurre más en los niños, que no siempre se lavan las manos bien ni a menudo, y que les gusta meterse cosas en la boca.

Raramente, la gente se puede infectar al comer carne poco cocinada que contiene larvas de Toxocara.

¿Qué ocurre en la toxocariasis?

Los huevos que se tragan llegan a los intestinos, donde eclosionan y se convierten en larvas. Estas larvas atraviesan las paredes intestinales y entran en el torrente sanguíneo. Luego, viajan a otras partes del cuerpo, como el hígado, los pulmones, el corazón, el cerebro o los músculos.

Las larvas no crecen ni se acaban convirtiendo en lombrices intestinales en los seres humanos, como hacen cuando están dentro de los intestinos de perros o gatos. Pero pueden vivir durante meses, o incluso años, dentro del cuerpo humano y pueden dañar a cualquier órgano que infecten.

¿Cuáles son los signos y los síntomas de la toxocariasis?

Muchos niños con toxocariasis no presentan ningún síntoma. En el caso de que los presenten, estos pueden variar, yendo de leves a graves.

Los síntomas dependen de cuál sea la parte del cuerpo infectada, y pueden incluir los siguientes:

  • fiebre
  • tos, resuello o respiración sibilante
  • dolor abdominal
  • hígado agrandado
  • pérdida del apetito
  • una erupción en la piel que a veces se parece a una urticaria
  • ganglios linfáticos agrandados (o inflamados)
  • problemas en la visión. Un ojo puede estar rojo y doler, los ojos se pueden ver bizcos o se puede ver borroso. De no tratarse, la toxocariasis puede conducir a ceguera en el ojo afectado.

¿Cómo se diagnostica la toxocariasis?

Puesto que los niños no siempre presentan síntomas, muchos casos de toxocariasis no se diagnostican. Si aparecen síntomas, los médicos explorarán al paciente y pedirán análisis de sangre y, a veces, otras pruebas.

¿Cómo se trata la toxocariasis?

Un niño con síntomas leves de toxocariasis puede no necesitar ningún tipo de tratamiento porque la infección remite por sí sola cuando mueran las larvas. Los niños con síntomas graves, que afectan a los pulmones, al ojo o a otros órganos importantes se pueden tratar con medicamentos antiparasitarios que matan a las larvas de Toxocara.

Los médicos a veces también recetan corticoides para bajar la inflamación en los órganos afectados. También pueden derivar al niño a médicos especializados en el ojo (u oftalmólogos) si la enfermedad afecta a esta parte del cuerpo.

¿Se puede prevenir la toxocariasis?

Para ayudar a proteger a su hijo de que se exponga a los huevos o las larvas que causan la toxocariasis:

  • Lleve a sus mascotas al veterinario para que las desparasite, sobre todo a los cachorros menores de 6 meses de edad.
  • Limpie y desinfecte a menudo el área donde suele estar su mascota y lávese las manos después.
  • Todos los miembros de la familia se deben lavar las manos después de haber estado jugando con las mascotas u otros animales, después de jugar en el exterior y antes de tocar la comida o de comérsela.
  • Enseñe a su hijo a no meterse las manos sucias en la boca y a no comer tierra del suelo.
  • Mantenga a su hijo alejado del área donde defecan las mascotas de la familia u otros animales.
  • Si sus mascotas defecan en un arenero, manténgalas alejadas de él y cúbralo bien mientras no lo utilicen.
  • Lave, pele o cocine todas las frutas, verduras y hortalizas antes de ingerirlas.
  • Cocine bien la carne antes de comérsela o de servírsela a su familia.
Revisor médico: Elana Pearl Ben-Joseph, MD
Fecha de revisión: noviembre de 2019