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Su bebé en la unidad de cuidados intensivos neonatales

Cuando una persona acaba de tener a un bebé tiene muchas ganas de llevárselo a casa. Por eso, le puede asustar la noticia de que su recién nacido debe ingresar en la unidad de cuidados intensivos neonatales. Al principio, puede parecer un lugar inhóspito, pero entender qué es la unidad de cuidados y cómo funciona puede aliviar sus miedos y permitirle ayudar más a su bebé.

Sobre la unidad de cuidados intensivos neonatales

Si ingresan a su bebé en la unidad de cuidados intensivos neonatales, lo más probable es que lo primero que usted pregunte sea: ¿qué es este lugar? Este es un lugar dotado de un equipo diseñado para lactantes y de un personal médico especializado en cuidados neonatales, creado para recién nacidos enfermos que requieren de tratamiento especializado.

A veces la unidad de cuidados intensivos neonatales también recibe el nombre de:

  • unidad de terapia intensiva de neonatología
  • nursery de cuidados especiales
  • unidad de cuidados intensivos para neonatos

Los bebés que necesitan recibir este tipo de cuidados suelen ingresar en la unidad de cuidados intensivos durante las 24 horas inmediatamente posteriores al nacimiento. Un bebé puede ingresar en la unidad de cuidados intensivos neonatales si:

  • nace prematuramente (antes de tiempo)
  • ocurren dificultades durante su nacimiento
  • presenta signos de un problema de salud durante los primeros días de vida.

En la unidad de cuidados intensivos neonatales solo se trata a bebés de muy corta edad (o bebés que padecen una afección asociada a la prematuridad). Suelen ser bebés que no han recibido el alta hospitalaria después de nacer. El tiempo que se alargue su estancia en esta unidad dependerá de la gravedad de la afección que padezcan.

¿Quién cuidará de mi bebé?

Aunque en una unidad de cuidados intensivos neonatales trabaja mucha gente, los principales responsables del cuidado diario de los bebés son los miembros del personal de enfermería. Es posible que los acabe conociendo muy bien y podrá confiar en ellos para que le faciliten información sobre su bebé y le tranquilicen.

El personal de enfermería con quien usted se relacionará es posible que incluya:

  • enfermero jefe: responsable de organizar el turno.
  • enfermero principal: el que hayan asignado a su bebé.
  • enfermero especialista en neonatología: un enfermero con formación adicional en cuidados neonatales.

Otros profesionales que también pueden ayudar a cuidar de su bebé son los siguientes:

  • un neonatólogo: un médico especializado en cuidados intensivos neonatales que dirige al equipo médico
  • residentes de neonatología, médicos residentes y estudiantes de medicina: todos ellos completando su formación a distintos niveles.
  • un pediatra hospitalista: un pediatra que trabaja solo en el marco hospitalario
  • diversos especialistas: como un neurólogo, un cardiólogo o un cirujano, para tratar problemas específicos relacionados con el sistema nervioso, el corazón, etc.
  • un terapeuta respiratorio: que administra tratamientos para ayudar a respirar a los bebés.
  • un patólogo del habla y lenguaje: que ayuda a los bebés con problemas de alimentación o relacionados con la conducta de tragar.
  • un nutricionista: que determina el tipo de alimentación que necesitan los bebés alimentados por VI
  • un fisioterapeuta y/o un terapeuta ocupacional: que trabaja con los bebés y los padres sobre problemas de alimentación y cuestiones relacionadas con el movimiento.
  • un farmacéutico: que ayuda a organizar la medicación del bebé
  • técnicos de laboratorio: que realizan pruebas de laboratorio con muestras (por ejemplo, de orina o de sangre) procedentes de los bebés
  • un capellán: que puede aconsejar y tranquilizar a los padres; los capellanes pueden ser interreligiosos o bien de una confesión en concreto, pero su función consiste en apoyar a cualquier persona que busque una conexión espiritual o religiosa.
  • un trabajador social: que puede ayudar a los padres a recibir los servicios sociales que necesitan y darles apoyo emocional, al ponerlos en contacto con otras familias y/o terapeutas, en caso de que lo necesiten

Preguntas a formular al neonatólogo o al personal de enfermería

Para que pueda ayudar más a su bebé durante su estancia en la unidad de cuidados intensivos neonatales, lo mejor es que se informe bien sobre qué puede esperar. Si tiene alguna pregunta, formúlesela al neonatólogo o al personal de enfermería.

Los enfermeros ven a su bebé cada día, de modo que podrán darle informes actualizados sobre él. El plan de tratamiento de su bebé se comenta cada día en la ronda de visitas. Los enfermeros le pueden ayudar a entender el diagnóstico y el plan de tratamiento, pero le ayudará mucho el hecho de comentar estas cuestiones con otros miembros del equipo médico, como los siguientes:

  • el neonatólogo responsable
  • el residente de neonatología
  • el enfermero especialista en neonatología
  • otros residentes que cuidan de su bebé.

Todos estos profesionales de la salud participan en la decisión del mejor plan de tratamiento para su bebé.

Algunas de las preguntas que tal vez quiera hacer a los médicos y/o al personal de enfermería son las siguientes:

  • ¿Cuánto tiempo estará mi bebé ingresado en la unidad de cuidados intensivos neonatales?
  • ¿Qué problema específico tiene?
  • ¿Qué implicará su tratamiento y qué cuidados diarios recibirá?
  • ¿Con qué lo medicarán?
  • ¿Qué tipos de pruebas le harán?
  • ¿Qué puede comer y cuándo?
  • ¿Podré amamantarlo o darle el biberón? En caso afirmativo, ¿cuándo y cómo?
  • ¿Me enseñarán a amantarlo?
  • ¿Qué puedo hacer para ayudar a mi bebé?
  • ¿Podré alzarlo o tocarlo?
  • ¿Con qué frecuencia puedo ir a la unidad de cuidados intensivos neonatales y cuánto tiempo puedo quedarme allí? ¿Puedo dormir allí?
  • ¿Qué tipo de cuidados necesitará mi bebé cuando vuelva a casa?
  • ¿Hay alguien que nos pueda ayudar durante todo el proceso?

Tal vez también quiera hablar en mayor detalle con el personal de enfermería sobre los cuidados diarios de su pequeño y sobre qué esperar cuando pase tiempo con él en la unidad de cuidados intensivos neonatales. También deberá preguntar por el horario de visitas, así como por las normas de la unidad de cuidados intensivos neonatales para saber a qué miembros de la familia les está permitido visitar al bebé y cuándo pueden hacerlo.

Preguntas a formular al trabajador social

Algunas de las preguntas que tal vez quiera hacer al trabajador social son las siguientes:

  • ¿Dónde podemos comer algo mientras estemos aquí?
  • ¿Se puede comer en la unidad de cuidados intensivos neonatales?
  • Si queremos pasar la noche en el hospital, ¿hay camas o sillones reclinables disponibles? ¿Y qué pasa con las sábanas y almohadas?
  • ¿Hay alguna residencia benéfica o subvencionada disponible donde podríamos hospedarnos temporalmente?
  • Si la hubiera, ¿cómo podríamos solicitar una habitación?
  • ¿Son gratuitas las habitaciones? En caso negativo, ¿son baratas y/o están incluidas en nuestro seguro médico?
  • ¿Hay computadoras con conexión a Internet en el hospital que se pueden utilizar para trabajar o enviar correos a nuestros allegados sobre los progresos del bebé? ¿Hay wifi disponible para los Smartphones y otros dispositivos?
  • ¿Podemos utilizar teléfonos móviles o Smartphones en la unidad de cuidados intensivos neonatales? En caso negativo, ¿cómo se puede contactar con nosotros cuando estemos en la unidad de cuidados intensivos neonatales?
  • ¿Hay algún teléfono dentro de la unidad de cuidados intensivos neonatales o en sus inmediaciones?
  • ¿Hay algún grupo de apoyo disponible u otros padres que tengan niños en la unidad de cuidados intensivos neonatales con los que podríamos hablar?

Qué esperar en la unidad de cuidados intensivos neonatales

Entrar en una unidad de cuidados intensivos neonatales puede parecer como pisar otro planeta; lo más probable es que el ambiente que se respira en una unidad de cuidados intensivos neonatales no se parezca a ningún lugar donde haya estado antes. Suele haber bastante ajetreo, con mucha actividad, el personal yendo de aquí para allá y los monitores pitando por todas partes.

Una vez ingrese en la unidad, su bebé recibirá atenciones específicamente adaptadas a sus necesidades. La mayoría de los bebés de la unidad de cuidados intensivos neonatales tienen programas especiales de alimentación, dependiendo de su grado de madurez y de los problemas de salud que padezcan. Por ejemplo, algunos bebés son demasiado prematuros o están demasiado enfermos para ingerir alimentos, de modo que son alimentados con un tubito que les entra por la boca hasta el estómago. Otros necesitan dietas híper-calóricas para ganar peso.

La medicación es otra parte fundamental de la unidad de cuidados intensivos neonatales; es posible que su bebe necesite antibióticos, medicamentos para estimular la respiración y/o fármacos para normalizar la tensión arterial o la frecuencia cardíaca, por ejemplo.

Para evaluar cómo está yendo el tratamiento de su bebé, los médicos solicitarán diversas pruebas, incluyendo análisis de sangre y de orina periódicos, radiografías y ecografías. En los casos más complicados en que es preciso hacer un seguimiento continuo del bebé, los médicos o enfermeros le colocarán una vía en una arteria o vena para poder extraerle sangre sin tenerle que pinchar repetidamente.

El personal de la unidad de cuidados intensivos neonatales siempre intenta que la estancia en esta unidad sea lo más agradable posible, tanto para los bebés como para sus familias. Los enfermeros pueden explicar a los padres la función de todos los monitores, tubos, pruebas y aparatos, lo que ayuda a desmitificar la unidad de cuidados intensivos neonatales.

El equipo de la unidad de cuidados intensivos neonatales

Hagamos un breve repaso de algunos de los extraños componentes del equipo de una unidad de cuidados intensivos neonatales y de cómo pueden ayudar a su bebé, dependiendo de su estado y del diagnóstico que le hayan hecho:

  • Sondas: a menudo los bebés que están en la unidad de cuidados intensivos neonatales no pueden obtener todas las calorías que necesitan succionando de un biberón ordinario. Por lo tanto, los enfermeros utilizan un tubito (o sonda), para administrarles leche artificial o leche materna (extraída previamente por la madre). La sonda llega hasta el estómago del bebé, a través de la boca o de la nariz.

    Si un bebé es capaz de ingerir parte de la leche que necesita succionando de un biberón, el enfermero le suministrará el resto a través de una sonda. Algunos bebés se alimentan solo a través de sondas para que no gasten demasiada energía intentando alimentarse succionando de un biberón.

    Las sondas no deberían provocar dolor; se fijan en su sitio para que no se muevan ni provoquen fricción. De todos modos, si se dejan puestas durante mucho tiempo seguido, pueden provocar erosiones por fricción en el estómago o la nariz. Por eso, se cambian periódicamente.
  • Calentadores neonatales: son unas cunitas provistas de calefactores que irradian desde arriba. Los padres pueden tocar a sus bebés cuando están en estas cunitas, aunque siempre es una buena idea preguntar antes al personal de la unidad de cuidados intensivos neonatales, por si acaso.
  • Incubadoras: son cunitas rodeadas de paredes de plástico duro y transparente. Su temperatura se controla y se supervisa atentamente porque los bebés prematuros suelen tener dificultades para mantener la temperatura corporal. Tienen varios orificios que permiten acceder al bebé para que médicos y enfermeros lo puedan examinar y los padres lo puedan tocar.
  • Vías intravenosas (VI): un catéter intravenoso (o VI) es un tubito fino y flexible que se inserta en una vena con una aguja muy fina. Una vez colocada la vía en la vena, se extrae la aguja, quedando solamente el tubito de plástico blando.

    A casi todos los bebés que están en la unidad de cuidados intensivos neonatales les administran suero o medicamentos por VI. Se suelen colocar en las manos o los brazos, pero también se pueden colocar en los pies, las piernas e, incluso, el cuero cabelludo. Al principio, la VI se puede insertar en el cordón umbilical del bebé. Durante las primeras horas posteriores al parto, se pueden insertar vías arteriales o venosas en el cordón umbilical sin necesidad de atravesar la piel del bebé con una aguja.

    En lugar de tener que pinchar al bebé cada pocas horas, las VI permiten administrar ciertos medicamentos de forma continua, gota a gota. Esto se conoce como perfusión o goteo. Los médicos pueden utilizar estos medicamentos para normalizar la función cardíaca y la tensión arterial y para aliviar el dolor.

    Algunas situaciones requieren VI de mayor tamaño para suministrar mayores cantidades de suero o de medicamentos. Estas VI especiales se conocen como vías centrales porque se colocan en venas centrales de mayor tamaño ubicadas en el pecho, el cuello o la ingle, en lugar de en las venas de menor tamaño de manos o pies. Las coloca un cirujano pediátrico especializado.

    Las vías arteriales se parecen mucho a las VI, con la diferencia de que se colocan en arterias, en vez de en venas, y se utilizan para monitorizar la tensión arterial y la concentración de oxígeno en sangre (a algunos bebés les colocan unos manguitos especiales para tomarles la tensión arterial).
  • Monitores: en la unidad de cuidados intensivos neonatales, los bebés están conectados a monitores para que el personal esté constantemente informado sobre sus signos vitales. Los enfermeros a menudo colocan a los bebés en las posturas que parecen más cómodas y relajantes como, por ejemplo, boca abajo o sobre un costado.

    El monitor de signos vitales (que recoge y muestra toda la información necesaria en el mismo sitio) se conecta al cuerpo del bebé mediante correas pectorales, que son unos pequeños adhesivos indoloros unidos a unos cables. Las correas pectorales registran la frecuencia cardíaca y respiratoria del bebé. Un pulsioxímetro también permite mostrar la concentración de oxígeno en sangre en el monitor. Este dispositivo, también indoloro, se coloca en los dedos de las manos o de los pies del bebé como si se tratara de un pequeño vendaje y emite una luz suave de color rojo.

    Un sensor de temperatura, es decir, un cable recubierto que se pega a la piel del bebé mediante un parche adhesivo, puede medir la temperatura del bebé y mostrarla en el monitor. Y, a no ser que le controlen la tensión arterial directamente mediante una vía arterial, el bebé llevará siempre puesto un manguito para medirle la tensión arterial.
  • Fototerapia: a menudo, los bebés prematuros o los que han contraído alguna infección, tienen ictericia (una afección frecuente entre los recién nacidos en que la piel y el blanco de los ojos se ponen amarillos). La fototerapia se utiliza para ayudar al bebé a eliminar el exceso de bilirrubina que provoca la ictericia. Los bebés se colocan sobre una manta especial de fototerapia y se exponen a la luz que proyectan unas lámparas colocadas sobre la cuna o la incubadora. Los bebés suelen necesitar fototerapia durante pocos días.
  • Respiradores: Los bebés de la unidad de cuidados intensivos neonatales a veces necesitan ayuda extra para respirar. Un bebé se conecta al respirador mecánico a través de un tubo endotraqueal (un tubo de plástico que se introduce en la tráquea a través de la boca o la nariz).

    A algunos bebés que llevan mucho tiempo en la unidad de cuidados intensivos neonatales (varios meses seguidos) se les puede practicar una traqueotomía, es decir, se les inserta un tubo de plástico directamente en la tráquea que luego se conecta al respirador.

    Hay muchos tipos distintos de respiradores (situaciones diferentes requieren aparatos diferentes) pero todos persiguen el mismo objetivo: ayudar a respirar al bebé.

Cómo vincularse emocionalmente con su bebé en la unidad de cuidados intensivos neonatales

Tanta máquina puede resultar agobiante, pero no permita que las máquinas se interpongan entre usted y su bebé: ha de relacionarse con él. La formación de un vínculo de apego con un bebé que está en la unidad de cuidados intensivos neonatales es tan importante como con cualquier otro recién nacido, a veces, incluso más. Solo tiene que aprender la mejor forma de hacerlo.

Los padres siempre pueden visitar la unidad de cuidados intensivos neonatales y pasar tiempo con sus bebés. La cantidad de personas que pueden visitar a un bebé en la unidad de cuidados intensivos neonatales puede ser reducida, pero los padres suelen poder pasar la mayor parte de día en la unidad de cuidados intensivos neonatales (salvo cuando el equipo médico examina y evalúa al bebé cada día). Pregunte al trabajador social de la unidad de cuidados intensivos neonatales sobre los servicios disponibles en el hospital para que los padres puedan pasar la noche (camas, sillones reclinables...) o sobre alojamientos próximos.

Otros miembros de la familia pueden visitar a los bebés que están en la unidad de cuidados intensivos neonatales solo durante horas específicas y solo puede entrar una cantidad reducida de personas a la vez. Es posible que no se permita entrar a los hermanos del bebé en la unidad de cuidados intensivos neonatales porque los niños son más proclives a contagiar infecciones. Pregunte al personal del hospital sobre qué miembros de la familia pueden visitar al bebé en la unidad de cuidados intensivos neonatales.

Dependiendo de lo enfermo que esté su hijo, es posible que usted pueda tenerlo en brazos aunque esté conectado a un respirador o lleve una VI. Si los médicos consideran que eso sería demasiado para su bebé, usted podrá tomarlo de la mano, acariciarle la cabeza y cantarle. El contacto suave y prolongado será lo que más tranquilizará a su bebé.

Pero, en algunos bebés muy prematuros, el contacto físico resulta muy estresante (piense que, si estuvieran en vientre materno, recibirían muy poca estimulación táctil). En estos casos, los médicos sugieren a los padres minimizar el contacto físico pero seguir pasando el máximo tiempo posible con ellos. Pregunte al médico o al personal de enfermería qué tipo de contacto y cuánto contacto es el más recomendable para su hijo.

Es posible que una madre que puede tomar en brazos a su bebé pueda amamantarlo o bien extraerse leche para que luego se la den al bebé. En la mayoría de las unidades de cuidados intensivos neonatales hay cortinas para que las madres puedan amamantar a sus hijos junto a la cuna.

El método de la madre canguro (o contacto piel a piel) es otra opción para ayudarle a forjar el vínculo de apego con su recién nacido. He aquí cómo funciona:

  • Colóquese al bebé (que suele llevar puesto solo un pañal y un gorrito) sobre el pecho debajo de la blusa para que repose directamente sobre su piel.
  • Abróchese la camisa holgadamente para mantener bien caliente al bebé.

Los médicos e investigadores han sugerido que el contacto piel a piel puede acelerar la recuperación de los bebés y acortar su tiempo de permanencia en la unidad de cuidados intensivos neonatales.

Pero la mejor forma de ayudar a los bebés que están en la unidad de cuidados intensivos neonatales es estar a su lado y aprender a interpretar su comportamiento. Esto le ayudará a distinguir:

  • cuándo su bebé está estresado y necesita descansar
  • cuándo está preparado para forjar el vínculo de apego con usted
  • qué tipo de interacción prefiere (que lo acaricien, que le canten, etc.)
  • en qué momento del día está más alerta
  • durante cuánto tiempo seguido puede interactuar con usted sin cansarse.

Aunque usted desea interactuar con su bebé, también deberá dejarle que duerma sin interferencias. Deje que sea su bebé quien marque el tiempo que pasan juntos y podrán aprovechar ese tiempo mucho mejor.

Otros aspectos fundamentales de la unidad de cuidados intensivos neonatales

He aquí algunos aspectos fundamentales para que la unidad de cuidados intensivos neonatales le resulte un poco menos misteriosa:

Todo el mundo que entra en una unidad de cuidados intensivos neonatales debe lavarse las manos al entrar.(Habrá un lavabo y jabón bactericida en la habitación y cerca de la entrada de la unidad de cuidados intensivos neonatales). Esto es fundamental para mantener el ambiente de la unidad de cuidados intensivos neonatales lo más limpio posible a fin de que los bebés no se expongan a infecciones. Algunas unidades exigen llevar batas hospitalarias a los visitantes, sobre todo si el bebé está aislado. Es posible que se deban llevar guantes y mascarillas.

Pregunte al personal de enfermería qué está permitido introducir en la unidad de cuidados intensivos neonatales. El riesgo de infección limita lo que usted puede dejar con su bebé. Algunos padres pegan fotos para decorar la incubadora. Si quiere darle a su hijo un peluche, es posible que el personal de la unidad de cuidados intensivos neonatales lo envuelva en plástico antes de dárselo al pequeño.

Cuando esté en la unidad de cuidados intensivos neonatales, reduzca al máximo los ruidos y las luces brillantes. Evite dar golpes a la incubadora o al calentador, hablar en voz alta o dar portazos. Si le preocupa el exceso de luz, pregunte al enfermero si puede tapar parcialmente la incubadora con una mantita. Lo más importante es que deje que su hijo duerma cuando lo necesite.

Cómo hacer más llevadera la estancia en la unidad de cuidados intensivos neonatales

El tiempo que pasará su bebé en la unidad de cuidados intensivos neonatales puede ser estresante, es posible que deba separarse de sus amigos y familiares, incluyendo otros hijos que pueda tener. Puede tener la sensación de que su vida se ha trastocado por completo mientras espera el momento en que podrá llevarse al bebé a casa.

Tal vez le parezca que come, duerme y vive en la unidad de cuidados intensivos neonatales 24 horas al día, 7 días a la semana. Estará especialmente confundido y se sentirá superado por la situación si su hijo ha nacido prematuramente de forma inesperada y/o la unidad de cuidados intensivos neonatales se encuentra lejos de su casa y de su red social de apoyo.

Por duro que pueda ser, es importante que preste atención a sus propias necesidades y a las necesidades del resto de la familia, sobre todo, si tiene más hijos. Organice una actividad semanal para toda la familia, y siéntense a hablar todos juntos sobre cómo les está afectando esta experiencia. Hacer algo para usted mismo puede ser tan sencillo como darse un buen baño relajante o un paseo o bien leer su libro favorito durante una hora.

Tal vez también le vaya bien buscar consuelo en otros padres que tengan hijos en la unidad de cuidados intensivos neonatales. Probablemente, ellos sabrían cómo se siente mejor que nadie. Asegúrese también de hablar con el trabajador social de la unidad de cuidados intensivos neonatales sobre grupos de apoyo formados por padres con hijos en la unidad de cuidados intensivos neonatales, donde podrá compartir sentimientos, preocupaciones y logros. El capellán del hospital también podrá ofrecerle apoyo e, incluso, un hombro donde llorar.

Si se cuida, estará más descansado y más preparado para cuidar de su bebé. Pero esos cuidados no tienen que centrarse en la enfermedad del pequeño. Disfrute de su recién nacido y pase tiempo con él para irlo conociendo.

La estancia de su bebé en la unidad de cuidados intensivos neonatales puede ser un período difícil, pero también será gratificante, conforme sea testigo de cómo su hijo va creciendo y progresando día tras día.

Revisado por: Jay S. Greenspan, MD
Fecha de revisión: octubre de 2014

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Nota: Toda la información incluída en este material tiene propósitos educacionales solamente. Si necesita servicios para diagnóstico o tratamiento, tenga a bien consultar con su médico de cabecera.

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