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La actividad física y su hijo de 13 a 18 años

En la adolescencia, los niños que tendían a ser incansables y estar llenos de energía pueden perder el interés por la actividad física. Entre ir al colegio, estudiar, los amigos e incluso los trabajos a tiempo parcial, tienen que hacer malabarismos con tantos intereses y responsabilidades.

Las personas que empezaron disfrutando del deporte y del ejercicio desde niños tienden a mantenerse activos durante toda la vida. Solo necesitan un poco de apoyo o de estímulo para seguir haciendo deporte durante la adolescencia.

Los beneficios inmediatos de la actividad física incluyen mantener un peso saludable, sentirse con más energía y tener mejores perspectivas de futuro. Participar en deportes de equipo y de carácter individual puede favorecer la confianza en uno mismo, así como ofrecer oportunidades para relacionarse con los demás y mucha diversión. Y la actividad física regular puede ayudar a prevenir las enfermedades cardíacas, la diabetes y otros problemas médicos de cara al futuro.

La actividad física en la adolescencia

Se recomienda que los adolescentes hagan una hora de actividad física la mayoría de los días de la semana, a ser posible, todos los días de la semana. De todos modos, la actividad física tiende a disminuir durante la adolescencia. Muchos adolescentes abandonan los deportes organizados, y consideran las clases diarias de educación física como algo propio del pasado.

Pero, si se les da la oportunidad y ellos tienen interés, los adolescentes pueden mejorar su salud casi con cualquier actividad con la que disfruten, como el monopatín, el patinaje en línea, el yoga, la natación, el baile o jugar a la pelota a la entrada de su casa. El levantamiento de pesas, bajo la supervisión de un adulto cualificado, puede mejorar la fuerza y ayudar a prevenir las lesiones deportivas.

Los adolescentes pueden incluir la actividad física en sus rutinas cotidianas, como ir caminando a la escuela, hacer tareas domésticas o encontrar un trabajo activo a tiempo parcial. Pueden ser monitores de campamentos o de colonias, cuidadores de niños o ayudantes del entrenador en equipos deportivos infantiles, tareas que permiten mantenerse activo.

Motivar a los adolescentes para que sean activos

Los adolescentes han de afrontar muchas presiones sociales y académicas nuevas, aparte de tener que lidiar con los cambios físicos y emocionales propios de la adolescencia. Los estudios indican que, como promedio, los adolescentes dedican más de 7 horas y media diarias a distintos medios, como ver la televisión, escuchar música, navegar por Internet y jugar a videojuegos. No es de extrañar que los adolescentes parezcan no poder encontrar el momento para hacer ejercicio o que sus padres no consigan motivarlos para que estén activos.

Los padres deben intentar ceder el control a los adolescentes sobre la forma en que deciden mantenerse activos físicamente. Los adolescentes se están definiendo a sí mismos como individuos y quieren tomar sus propias decisiones, de modo que son reacios a hacer otra cosa más de las muchas que ya les mandan. Enfatice que no importa qué hagan; basta con que sean activos físicamente de forma regular.

Una vez empiezan, muchos adolescentes disfrutan de la sensación de bienestar, reducción del estrés e incremento de la fuerza y de la energía que les aporta el ejercicio. En consecuencia, algunos empiezan a hacer ejercicio con regularidad sin necesitar el empujoncito de sus padres.

Para que se mantenga motivado un adolescente, las actividades han de ser divertidas. Apoye las elecciones de su hijo proporcionándole el equipo deportivo, el transporte y el apoyo que necesita. Sus iguales pueden tener una influencia importante en la vida de su hijo, de modo que cree oportunidades para que se mantenga activo con sus amigos.

Ayude a su hijo a permanecer activo encontrando un régimen de ejercicio que se adecue a sus horarios. Es posible que su hijo adolescente no tenga tiempo para practicar un deporte de equipo en la escuela o en la liga local, pero muchos gimnasios admiten a niños y adolescentes para que vayan antes o después de ir al colegio.

Algunos adolescentes se sienten más cómodos haciendo vídeos de actividad física en su propia casa, lo que está bien. Pero, aunque los videojuegos de ejercicios o de actividad física (como el tenis o los bolos) son una buena alternativa a las actividades sedentarias, no deberían sustituir al juego activo ni a la participación en el deporte.

Y todos los adolescentes deben limitar el tiempo que dedican a actividades sedentarias, como ver la televisión, jugar con videojuegos, utilizar el ordenador, los smartphones o las tabletas.

Cuándo consultar al médico

Si está preocupado por lo poco en forma que está su hijo en edad adolescente, consulte a su médico o pediatra. Es posible que los adolescentes con sobrepeso o muy sedentarios tengan que empezar poco a poco, y el pediatra les puede recomendar programas o ayudarles a desarrollar un plan de actividad física.

Los adolescentes que padecen afecciones médicas crónicas o discapacidades no deben ser excluidos de las actividades físicas. Es posible que se deban modificar o adaptar algunas actividades, y que otras sean demasiado arriesgadas, en función de la afección concreta que padezcan. Hable con el pediatra sobre qué actividades son seguras para su hijo.

Y algunos adolescentes se exceden en las actividades físicas que practican. Los jóvenes atletas, sobre todo los que hacen gimnasia rítmica, lucha libre o danza, pueden sentirse presionados para perder peso. Si su hijo adolescente se niega a comer ciertos grupos de alimentos (como las grasas), se preocupa excesivamente por su imagen corporal, parece estar haciendo ejercicio de forma compulsiva o sufre un cambio de peso repentino, hable con su médico o pediatra.

Otro aspecto peligroso es el uso de esteroides, sobre todo en los deportes donde se valora el volumen y la fuerza. Hable con el pediatra si sospecha que su hijo está utilizando esteroides u otra sustancia para mejorar su rendimiento físico.

Por último, hable también con él si su hijo se queja de dolor al hacer deporte o ejercicio.

El ejercicio físico es bueno para todos

Todos nos podemos beneficiar del hecho de estar en forma. Mantenerse en forma puede ayudar a mejorar la autoestima y a disminuir el riesgo de padecer enfermedades graves (como las enfermedades cardíacas y los accidentes cerebro-vasculares) más adelante. Y la actividad física regular puede ayudar a los adolescentes a aprender a afrontar los retos físicos y emocionales que se les presentan cada día.

Ayude a su hijo en edad adolescente a comprometerse con el hecho de estar en forma, ofreciéndole un modelo positivo y haciendo ejercicio también usted con regularidad. En lo que se refiere a las actividades físicas de las que pueden disfrutar conjuntamente, pruebe con las salidas en bicicleta, pasarse una pelota de tenis o la natación. No solo cooperarán para lograr el objetivo de estar en forma, sino que también será una buena oportunidad para mantenerse conectado con su hijo.

Revisado por: Mary L. Gavin, MD
Fecha de revisión: septiembre de 2014

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Nota: Toda la información incluída en este material tiene propósitos educacionales solamente. Si necesita servicios para diagnóstico o tratamiento, tenga a bien consultar con su médico de cabecera.

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